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Por Anita Tipantuña

Jesús y su familia

Mc.3:31-35

31 Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle.

32 Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan.

33 El les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?

34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.

35 Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

Introducción

Para los judíos el clan o la familia eran sumamente importante. Un hombre sin tribu, sin ascendencia, sin familia se sentiría como inexistente. Quien rompe con su familia era considerado un maniático, alguien con ganas de llamar la atención.

FAMILIA DE JESUS

Los judíos sitúan a Jesús en el marco de una familia, Jn1:45,

Felipe y Natanael.

45 Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.

¿Cuál fue la familia de Jesús?

Conocemos que José y María eran sus padres, que la prima de María era Isabel y su hijo Juan era primo segundo de Jesús. 

Mt13:55 Tras la predicación de Jesús en Nazareth los oyentes comentaban.

55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?

Gálatas 1:19 Pablo y el encuentro con Santiago hno. Del Señor.

18 Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días;

19 pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor.

Desarrollo

  1. Tensión entre los parientes

Mc.3:21 problema con sus familiares.

21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle / deterlo; porque decían: Está fuera de sí.

Para los comerciantes ambulantes era una era una buena propaganda traer todo tipo de noticias. En todas las aldeas, incluso en Nazareth, había una puerta que era al mismo tiempo un mercado y una agencia informativa. 

Las noticias referentes a Jesús debieron recorrer Galilea como un reguero de pólvora. 

Un campesino que se lanza a predicar y acompaña su mensaje con hechos por lo menos desconcertantes, tenía que ser forzosamente una noticia en aquel tiempo y país.

Es muy creíble  que las noticias se hayan recibido en Nazareth con cierto disimulo y que se multiplicaran los comentarios picantes e irónicos. Es fácil imaginar en qué se convirtieron los milagros de Jesús después de correr de boca en boca. Se cumplía lo que profetizó el salmista: Mofaron se / ofendieron de mí los que estaban sentados en la puerta. 

Pronto se supo en Nazarteh que sacerdotes y fariseos estaban en contra de Jesús, que lo acusaban de las mayores tracciones religiosas. Para algunos era claro que Jesús estaba loco, para otros era aun peor, estaba en convenio con el demonio. En todo esto la envidia aldeana ayudaba. 

Para los familiares de Jesús eso pronto empezó a ser un problema. El triunfo o fracaso de uno de la familia o clan era el triunfo o fracaso de toda una familia. Era necesario que tomaran cartas en el asunto. Sin duda un día se reunieron los varones de la familia. Al no estar José entre sus hermanos tomaron una decisión Mc.3:21

21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí.

El evangelio nos dice que Jesús para sus familiares estaba fuera de sí, no estaba en sus cabales. Por eso ellos iban dispuestos a llevárselo a Nazaret, por la fuerza, si era necesario.

¿Cómo acabó la escena? Jesús frena a sus parientes con una frase tajante: ellos ya no son su familia, el ha elegido otra: la de los que oyen la palabra de Dios y la cumplen. Hay una ruptura.

Juan 7:1 -10

Tiempo después, Jesús recorrió la región de Galilea. No quería ir a Judea porque los jefes judíos lo buscaban para matarlo. Como se acercaban los días de la fiesta judía de las enramadas, sus hermanos le dijeron:

—Debes ir a Judea, para que tus seguidores puedan ver las grandes obras que haces. Cuando uno quiere que todos lo conozcan, no hace nada en secreto. ¡Deja que todo el mundo sepa lo que haces!

Dijeron eso porque ni siquiera ellos le creían. Pero Jesús les respondió:

—Aún no ha llegado el momento de que todos sepan que soy el Hijo de Dios. Para ustedes, cualquier hora es buena. La gente de este mundo no los odia a ustedes. Pero a mí me odia porque les digo que su conducta es mala. Vayan ustedes a la fiesta; yo no iré, porque todavía no ha llegado el momento de que todos sepan quién soy yo.

10 Después de que se fueron sus hermanos, Jesús fue en secreto a la fiesta, sin decírselo a nadie.

Hay una ruptura.

  • Tensión con su comunidad 

Lucas 4:18 – 22

16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo[a] entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.

17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:

18 El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;

19 A predicar el año agradable del Señor. m

20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.

21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

22 Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?

Al principio las palabras de Jesús gustaron a sus paisanos, pero esta aprobación inicial parece haber durado poco, pronto nació la sospecha, el enojo, la violencia, el rechazo, la envidia. Nació ese rechazo que el hombre o muchos hombres parecen sentir ante la presencia de Dios. 

Es la vieja tentación de siempre, el hombre soporta a Dios, siempre que se mantenga lejos, esta dispuesto a amarlo, pero a condición de que no intervenga demasiado en su vida, que no ponga trabas en su egoísmo, que no vaya a meterse en su propia familia. Este es el escándalo de los Nazarenos. ¿Cómo va a ser santo este hombre a quien conocen, con quién jugaron y convivieron? 

Jesús lo entiende y cita entonces el terrible proverbio popular Mt.13:57 y Mc.6:4

Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.

Han sido pues, ante todo y sobre todo sus propios parientes los protagonistas del escándalo. Escandalo que no termina sólo en palabras, esta vez lo llevan hasta el despeñadero del pueblo. Quieren acabar con el rebelde de la propia familia. Pudo concluir la vida de Jesús, a mano no de los fariseos o los romanos, sino de sus más íntimos de su gente.

Lucas 4:28-30

28 Al oír eso, los que estaban en la sinagoga se enojaron muchísimo. 29 Entonces sacaron de allí a Jesús, y lo llevaron a lo alto de la colina donde estaba el pueblo, pues querían arrojarlo por el precipicio. 30 Pero Jesús pasó en medio de ellos, y se fue de Nazaret.

¡Aun no había llegado la hora de morir! Era el anuncio de la cruz, pero no era todavía la muerte.

¿Hay entonces en Jesús un rechazo de lo que es la familia carnal? NO y esto lo explicaremos con María. Pero si hay en él una dramática distinción: hay familias que sirven de trampolín para lanzar al hombre y las hay empequeñecedoras, enterradoras, atrapadoras, bloquean el éxito de los suyos por envidia, odio o resentimiento.

Esta familia enterradora es la que lo rechaza. Jesús resultaba para sus parientes un ave demasiada voladora, quisieron encerrarlo en su corral. No soportaban que uno de ellos quisiera volar más allá de su gallinero. Jesús quería volar más alto y ancho, por eso tuvo que empezar su camino como Abraham, rompiendo con su clan de origen. Gn.12:1-3

Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

  • Jesús y María

Tendremos que dar un giro de 180 grados para hablar de la relación de Jesús y María. 

Tres tipos de silencios: 1. aquel en la que se encierran los cobardes, por miedo o por debilidad, 2. aquel en el que el mundo arrincona a veces a muchos inocentes y que pesa sobre sus almas como una losa y 3. el silencio elegido que el hombre adopta por que ha descubierto que este cumple con mayor exactitud su misión. 

María ha escogido en tercer tipo de silencio. María ingresa en el silencio, para que hable la Palabra, el verbo, su hijo, ella ya nada tiene que decir, sólo volverá a hablar con su silenciosa presencia en el Calvario. 

Juan 2, 5

Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.

Sabía que su misión era preparatoria y catapultadora como la de Juan el bautista Juan 3:30

30 Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.

María No es la madre atrapadora. Acepta la independencia de Jesús.

Esta renuncia no es fácil para ella. María – humana al fin – seguramente hubiera preferido otra vida distinta para Jesús. Que se expusiera menos, que no atacara frontalmente a los poderes establecidos, que viviera más cerca de ella ¿qué madre no le hubiera dado ingenuos consejos a Jesús? Ella calla. 

Mc.3:31-35, Mt.12:46-50, Lc.8:19-21.

31 Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle.

32 Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan.

33 El les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?

34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.

35 Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

¿Renegaba Jesús de su madre y sus hermanos? ¿Cerraba la puerta de su corazón y daba por concluida sus relaciones? NO

Si María hubiera sido una madre atrapadora, esas palabras le habrían resultado una puñalada. Pero ella comprendía que Jesús no estaba negando su maternidad física, señalaba que había otra más alta la espiritual y ella poseía las dos.  

Ella estaba unida a Jesús por la carne, pero más ligada por la voluntad del padre desde el día aquel del Angel – texto

Lucas 1:30-33

30 Entonces el ángel le dijo:

—No tengas miedo, María, porque Dios te ha dado un gran privilegio. 31 Vas a quedar embarazada; y tendrás un hijo, a quien le pondrás por nombre Jesús. 32 Este niño llegará a ser muy importante, y lo llamarán “Hijo del Dios altísimo”. Dios lo hará rey, como hizo con su antepasado David; 33 gobernará a la nación de Israel para siempre, y su reinado no terminará nunca.

Se dio cuenta que, aunque estuviera lejos de su hijo, el predicador, no estaba sola. Se dio cuenta que no necesitaba abrazarlo para estar cerca de él, ni hablarle para sentirse cerca. Podía irse serena y feliz, entre la sorpresa de los demás ella estaba gozosa. Comprendió que los dos ejercían una filiación que no tendría termino. 

Conclusión

Jesús nos enseña:

  1. Hay familias que sirven de trampolín para lanzar al hombre o mujer para que alcance sus metas, pero tambien hay familias que empequeñecen, entierran, atrapan a sus miembros y no los dejan ser. 
  2. Es mejor guardar una distancia prudente con los familiares tóxicos. Dejemos que Dios trabaje con sus corazones.
  3. La familia carnal y espiritual debe impulsar el desarrollo profesional y ministerial de cualquier miembro. 
  4. La familia física potencia la familia espiritual y poseer las dos es un regalo divino. 
  5. El silencio optado por voluntad propia cumple con mayor exactitud una misión específica.

Este es el Jesús al que seguimos, en él somos libres, por él ahora somos hermanos espirituales. Somos una familia catapultadora.

33 El les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos?

34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.

35 Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

Este es el Jesús al que hemos aceptado en nuestros corazones.

Por esa razón, sigue caminando en este camino, si estas desanimado en el Nombre de Jesús levántate y avanza.

No estas solo, Dios esta contigo, tu familia que quiere que prosperes y vayas de triunfo en triunfo está contigo, la familia espiritual está contigo, todos ellos te dicen, en el nombre de Jesús levántate, resplandece y cumple con el propósito que Dios tiene para ti. 

Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jer.29:11

Cree, cree, cree.

Oración. 

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